martes, septiembre 23

Ding-dong.



Edad indefinida, posiblemente más cerca de los 50 que de los 40, un vestir propio de 30 años atrás, el bolso pegado, colgando como una prolongación natural de un brazo inerte, una mueca parecida a una sonrisa en un semblante pálido que decía poco, las gafas grandes, de pasta, que ocultaban unos ojillos marrones. El “buenos días” salió de algún rinconcito profundo a través de una boca que no se abría, que no se movía. Hola buenos días, respondí, ¿Qué desea?. Hola, ¿esto es un Centro de Yoga?, busco un yogui de verdad.
Para no resultar descortés me guardé la respuesta que quería salir de mi boca que era otra pregunta ¿y como es un yogui de verdad?.

- Sí, es una Escuela de Yoga, y si buscas un yogui de verdad ya lo has encontrado
- ¿Quién?, lo dijo poniéndose de puntillas como queriendo mirar por detrás de mí, al parecer no debía ser yo.
- Haciendo gala de un autocontrol que últimamente me tiene un poco sorprendido le pedí que me acompañara hasta una sala en la que hay un espejo de cuerpo entero y le dije que mirara allí. Pensó que le estaba tomando el pelo, vamos, que tenía el día guasón.
- Perdona, yo busco un yogui que me ayude a encontrar la Paz y el equilibrio.
- Pues está ahí.
- ¿Dónde?
- Delante de ti
- Ahí solo estoy yo
- Pues ahí es donde vas a encontrar el yogui de verdad, si no está ahí, no está en ninguna otra parte.
- Yo llevo toda la vida conmigo y nunca he visto eso que dices
- Es que lo tienes que buscar, encontrar, rescatar, proteger y hacer que crezca
- Pero eso es muy difícil
- Bueno, es solo cuestión de prácticas y tiempo
- ¿Tiempo?,¿Cuánto?
- Pueeees, toda una vida
- Eso es mucho
- No, es todo
- Y entonces, si al yogui de verdad lo tengo que buscar dentro de mí, ¿para que el centro de yoga?, ¿Cuál es tu labor, si es que haces algo?.
- Para la primera pregunta la respuesta es que tu sola no lo encontrarías, y a la segunda, que yo me encargaré de transmitirte la Ciencia del Yoga, con sus técnicas, con sus prácticas, para que puedas recomenzar tu proceso de acercamiento al Yogui de Verdad. Además procuraré mantener este centro para que otros como tu puedan llegar también, que esté limpio, atendido, trataré de aclarar las dudas que se te planteen, encajaré tus cuestionamientos, tus críticas, tus accesos de vanidad, tus retos, intentarás adularme, dudarás de mis intenciones, lo que se dice todo un proceso de yoguinización, que como todo aprendizaje tiene diferentes fases: niñez, adolescencia, juventud y madurez en el Yoga. Te advierto que son muchos los que se lo proponen y pocos los que perseveran.
- La verdad es que lo que me cuentas no me resulta muy atrayente, deberías cambiar a tu experto en marketing.
- Pues mi experto en marketing es el tiempo, se encarga de llevarse a los que no están preparados para esta búsqueda, al margen de la excusa que tengan, los zarandea un poquito por ahí y me los devuelve pasado un tiempo, que no siempre es una vuelta definitiva, este ir y volver, en ocasiones, se repite muchísimo, los que se van, lo hacen con quejas diferentes, pero lo que les hace volver es siempre lo mismo.
- ¿ Y que les hace volver?
- Pues es algo parecido a una deuda que tienen consigo mismo, que además, mientras no se satisface no te deja en paz más que a ratitos.
- ¡! Vamos, que esto es como una casa de empeños !!
- No, no es una casa de empeños, pero mientras uno no reconoce y realiza su propia esencia vive de prestado, vive corriendo de acá para allá, detrás de metas efímeras, que después resultan ser humo, nada. A veces tiene que desandar mucho para encontrar el camino y el punto en el que se desvió. Otras veces es simplemente im-po-si-ble.
- ¿ Y tú, como sabes que no te equivocas ?.
- Bueno, yo no sé que no me equivoco, es más, una de las cosas que estoy aprendiendo es que me equivoco, también estoy aprendiendo que el panorama de equívocos cambia en el tiempo, vamos, que ya no me equivoco en las mismas cosas que antes, me equivoco en otras.
- ¿Y aún y sabiendo que te equivocas tienes el cuajo de pretender instruir a otros ?.
- Sí, resulta un poco-poco lo que puedo enseñar, pero sé que es útil, hace tiempo pensaba que podía enseñar más cosas, casi de todo, pero eran cosas que no eran mías, eran conocimientos prestados que tuve que devolver porque no eran míos, ahora lo que sé que puedo enseñar es muy sencillo, te puedo enseñar a respirar, a estirar tu cuerpo y a establecer una buena relación con él, te puedo enseñar que tienes deseos y emociones y que también tienes que encontrarles la medida, puedo señalar la mente como origen y constructor del mundo que percibes y a la que también hay que cogerle el “aire”. Después puedo mostrar la necesidad de mantener esos tres aspectos en un cierto orden para que tu verdadera naturaleza encuentre el camino despejado para poder manifestarse y así te vayas conociendo en tus aspectos humano y espiritual.
- ¿Tu has encontrado “eso”?
- De mi vida íntima prefiero no hablar.
- Puedes ser un estafador
- Lo sé, pero lo que yo soy es cosa mía y el que tu quieras confiar en mi, es cosa tuya. En este tiempo ha habido quien ha llegado a esa conclusión y quien ha llegado a otras. Parece que no depende solo de mi o de lo que enseño, hay otros factores y entre ellos especialmente el tiempo, el tiempo no deja títere con cabeza, otros asunto son las cosas verdaderas, esas se mantienen invariables, permanecen.
- Bueno concretando, que esto que me dices me parece mucho rollo, ¿aquí se despiertan los chakras?.
- Los que tengas despiertos seguirán despiertos, los que estén “dormidos” seguirán así hasta que les llegue el momento de despertar.
- ¿Y la Kundalini)
- Lo mismo
- Y la Sabiduría
- Esa te la tendrás que ganar
- Pero en otros sitios aseguran que sí.¿Y el tantra?
- El tantra ¿qué?
- Si enseñas tantra
- ¿Tantra como el enfoque espiritual de la sexualidad?
- Si. Si.
- Pues no, no
- El Tantra es un símbolo de la unión de los dos aspectos de la energía en el momento de la meditación.
- Ya, Ya, vamos que no estás al dia en temas de estos.
- No, lo siento, sé poco y de lo poco que sé, sé poco.
- Gracias por la información, ya veré, adios
- Muy bien, vuelve cuando quieras, adios.

Giró sobre sus propios talones y desapareció por donde había venido. Me vino la imagen del Maestro y pensé que cuantas veces habría tenido que lidiar con este tipo de situaciones, la tremenda paciencia que demuestra y rogué por su vida y por la mía.
Escrito por mi amigo Brihaspati.
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martes, julio 15

Cuento: El joven dios.


Había un universo habitado por Dioses, uno de ellos era muy joven de edad pero con grandes y sinceras intenciones. Por esto le dieron un gran poder, para que su corta experiencia se fuera ampliando y así cada vez se haría más grande y sabio. Para ello le concedieron un mundo que el mismo gobernaría con leyes invisibles, tendría que ir haciendo las cosas lo mejor que pudiera y aprendiendo poco a poco.

El joven dios tenia un gran corazón, así que lo primero que hizo para que todas las personas de su mundo tuvieran una felicidad total, fue crear una ley en la cual todo lo que desearan lo tendrían inmediatamente. Todos los habitantes de este mundo eran felices, vivían con todo lo que deseaban, si les apetecía una comida en especial, la tenían en el momento. Si querían estar en la orilla de una playa, enseguida se encontraban allí. Que querían tener un gran físico y ser muy guapos, su cuerpo se modelaba y eran guapos. Si querían tener dinero y joyas, al momento eran ricos. Todos sus deseos se cumplían en el acto, que felices eran.

Al principio todo era bonito, que alegres y bien vivían, pero poco a poco todo fue cambiando. La gente empezó a perder el interés por las cosas, ya no disfrutaban como al principio, ya nada les causaba alegría. La gente seguía desilusionándose, decayendo cada vez más. Salían pegas por todo, se iban echando culpas los unos a los otros por cosas sin sentido. Tenían tal dejadez y desgana, que ese mundo fue dejándose hasta morir.

El joven dios al ver lo que había sucedió se preguntaba”: ¿Cómo pudo ser que estuvieran así? Tristes y desganados, si les di todo para que tuvieran felicidad absoluta. No se lo explicaba, les había concedido lo mejor que él creía que podía ofrecerles y habían acabado destruyéndose ellos mismos. Tras pensarlo y repasar todo lo que había pasado, se dio cuenta, estaba claro. Todo lo que les apetecía lo tenían y así lo bueno va perdiendo su fuerza, para ir cambiando a lo normal, lo de siempre. Les faltaba estimulo, les faltaba motivación, necesitaban contrastes, lo bueno al ser tan continuo perdió su valor e interés. Era como escribir con una tiza blanca sobre una pizarra blanca, no tenia fuerza lo que se escribía pues al no ver ningún contraste se perdía. Es diferente cuando con una tiza blanca se escribe en una pizarra negra, la letra coge fuerza y resalta ante el fondo, ganado en importancia. Así la gente totalmente desmotivado no puso empeño en moverse, en ganarse las cosas, valorándolas después del esfuerzo y creciendo con la experiencia de la acción.




Para intentar enmendar su error empezaría de cero, este nuevo mundo seria totalmente opuesto al anterior. Ahora lo haría con sufrimiento para todos, así tendrían que moverse y no se encantarían perdiendo el gusto por lo bueno. Paso entonces que todo el mundo estaba siempre triste, volvían a no tener ilusión por las cosas, siempre se enfadaban y discutían. Era incluso peor que el anterior y con mayor rapidez murió también.

El joven dios volvió a reflexionar con los nuevos datos y vio que este mundo había sido demasiado contrario al otro, se había ido de un extremo al otro.

Ahora haré un mundo donde no sea ni todo bueno, ni todo malo. La mitad de las personas serian felices y la otra mitad serán desdichados, así haber si se desarrollan y crecen. Con el paso del tiempo las personas que eran felices, se hicieron soberbias y vanidosas, creían que estaban por encima de todos los demás, desinteresadas por todas las personas excepto por ellas mismas. Les faltaba la humildad y solo se sentían bien cuando las personas desdichadas les miraban con envidia, entonces se sentían grandes, superiores, admirados, esto les gustaba. Pero esto no era felicidad, poco a poco se iban oscureciendo, queriendo siempre más para aparentar y no perder ni un ápice de su forma de vida. A los desdichados también les fue mal, se sentían muy desgraciados y le echaban la culpa de todos sus males y desgracias a los ricos, por su felicidad aparente, la vida para ellos era injusta, unos tanto y otros tan poco, no esperaban ya nada de nadie. Hubo guerras, los unos volcaban la culpa a los otros, nadie aceptaba su propia responsabilidad de cambiar. Así ese mundo también desapareció.

Después de este nuevo fracaso, el joven dios iba ganando en experiencia y no se derrumbaba, sabiendo que si no repetía los errores y aprendía de ellos, con voluntad y paciencia, al final conseguiría lo que quería. Así que con los datos que tenia ahora, volvió a intentarlo.

En este mundo habría personas felices y personas desdichadas, aunque no siempre serian los mismos. Todos tendrían días felices, otros medios y otros desdichados, en una forma circular, irían hacia arriba y hacia abajo, en ciclos, nadie seria ni totalmente feliz, ni totalmente desdichado. Habrá puntos extremos, variantes, contraste, todos en continuo movimiento. Las personas de este mundo al vivir de esta manera, empezaron a darse cuenta de sus diferentes y cambiantes estados de ánimo, estaban contentos a veces y otras tristes, arriba y abajo. Por esta causa sucedió algo muy hermoso.



Las personas que esos días estaban pletoritas y felices, se sentían fuertes y capaces de cualquier cosa en esos momentos, pero como también sufrían a veces, comprendían a aquellos que en esos momentos lo estaban pasando mal, sabían que se sentían desgraciados y al verlos sufrir, recordaban el miedo, el dolor y la tensión que vivían cuando ellos estaban de esta manera, ayudándoles, en ese estado de gran visión y claridad, les aportaban confianza y serenidad. Incluso si la persona que estaba mal en ese momento insultaba a la persona que estaba bien y feliz, esta no se ofendía, sin sentirse agredida ni atacada, el problema lo lleva la otra persona, pues sabia que lo hacia desde el bloqueo interno causado por la tensión y el dolor, que no tenia la capacidad de pensar con claridad que es tan necesaria para actuar de forma correcta, sabían que no eran capaces de hacerlo mejor. Así además de no enfadarse perdiendo ese estado de alegría, dentro de ellas iba creciendo un sentimiento de afinidad, unión, tolerancia y comprensión que les llenaba de “amor”.

Al estar los estados de ánimo en continuo movimiento, las personas cuando estaban felices ayudaban, y otras veces esas mismas personas se sentían desgraciadas, pero siempre tenían al lado una persona ayudándoles a pasar ese maltrecho, ese estado desagradable. Muchas eran las veces que esta persona que le ayudaba, había sido ayudada por la misma persona que ahora lo estaba pasando mal, cambiando constantemente de ayudar a ayudado, pasando por las dos caras de la moneda. De esta manera iban también aprendiendo una cosa muy importante, a dejarse ayudar, recibiendo fuerza y optimismo, agradeciendo la intención de la otra persona para que uno sea feliz. Al ir observándose al pasar por todos los estados de dicha a tristeza, las personas iban despertando y se daban cuenta de algo muy importante: Dar cuando sé esta bien y abrirte a recibir cuando estas mal, sabiendo que muchas veces no llegamos hasta donde queremos, no somos capaces de mas, necesitando de otras personas.

En este ambiente de contrastes, en continuo movimiento, las personas se dieron cuenta de una gran verdad: “ Las demás personas somos nosotros, y nosotros somos las demás personas. Por que siempre lo mismo que les pasa a ellos, nos pasa también a nosotros, y a nosotros nos pasa lo que les pasa a ellos. En mayor o menor medida, algunos en un grado mayor y en otros menor, pero sufrimos, amamos, reímos, lloramos... todos, por diferentes causas vale, pero esos sentimientos se generan dentro todos de nosotros. Debemos ser conscientes y darnos cuenta, que tanto ellos como nosotros, somos iguales y nos hacemos falta para vivir.” Así aprendían, observando a los demás se veían a ellos mismos y poniendo atención en las emociones y pensamientos propios, veían a los demás. Conociéndose cada vez mas fueron creciendo ganando en experiencia, comprensión y amor.
Había tal unión que este mundo siguió creciendo, floreciendo, siendo cada vez más hermoso y alegre. Las personas habían ganado sabiduría y comprendieron que todo lo que les sucedía era necesario, que todo esta en movimiento, todo viene y pasa. Se dieron cuenta que la felicidad se trabaja siempre, día a día, aceptando las cosas que nos pasan y sacando el máximo partido de ellas, disfrutando todo como un regalo, aprendiendo, VIVIENDO.

Aquí en este mundo es donde nuestro pequeño dios creció en experiencia, aprendiendo a través de las situaciones que creaban los humanos, a través del dolor, de la alegría, a traves del compartir todos los estados de ánimo. Con los contrastes, viendo que lo que parece malo se convierte en bueno, y otras veces ocurre que lo bueno te lleva a lo malo, en constante movimiento, aprendiendo a no poner etiquetas a las cosas. Así es como se convirtió en un gran dios, sabio y lleno de amor.

“Lo había conseguido”


Comentario:

Una persona con un pensamiento negativo puede cruzarse con diez personas y transmitirlo, estas a su vez pueden cruzarse con otras diez persona cada una y seguir transmitiéndolo, así sucesivamente. En el mismo día la vibración negativa de una persona puede llegar a cientos de personas, haciendo que estas tengan un mal día. Esto mismo lo puede hacer una persona con un pensamiento positivo, transmitiendo esta vibración a cientos de personas, consiguiendo llevar un día agradable a todas ellas. Pienso que este es el camino para conseguir un mundo mejor, empieza por la paz y alegría en uno mismo.

Imaginaros que tenéis un buen día, de repente aparece una persona con sus preocupaciones y problemas personales. De repente se comporta o dice algo que no os resulta agradable. En este momento tenéis la oportunidad de decidir:

1. Sentirse agredido y atacado por su forma de comportarse y hablar. Entonces gritarle, insultarle y discutir con él, poniéndose a su misma altura, recibiendo su vibración negativa de conflicto. Vuestro día se ha vuelto tenso y conflictivo.
2. Darse cuenta de que el problema de esa persona no va contigo, su bloqueo y rigidez mental, allí donde va los lleva, a la panadería, en el trabajo, con la familia... Recuerda cuando algo te hace enfadar, como pierdes la claridad de pensamiento, el único punto de vista es el tuyo y no puedes entender nada mas, te ha pasado muchas veces y seguirá pasando. Entonces lo comprendes e intentas quitarle leña a conflicto, hablándole con serenidad, intentando ayudar, intentando arrancarle una sonrisa que le quite gravedad al asunto, sin forzar la situación. Cuando logras que esa persona no solo no te transmita su tensión, sino que eres capaz de ayudarle, dándole tranquilidad y bienestar, entonces has hecho magia, transmutando el dolor en alegría. Si no puedes conseguir esto, intenta al menos que no te haga daño y déjalo pasar, que siga su camino sin que te afecte, pues igual no es el momento.

Si viniera un toro te pondrías en medio dejando que te golpeara con su fuerza o seria mejor moverse a un lado, hacerle un pase de derecha, luego otro de izquierda, controlando la situación, utilizando la inteligencia y el corazón, eso es arte. En las relaciones con las personas debemos ser artistas, creando belleza y armonía.

Cuando escribí este cuento me preguntaba por que nuestro mundo no podía ser igual que el ultimo mundo del cuento, entonces los observé y me di cuenta de que realmente si son los mismos. Lo que ocurre es que cada persona lleva un camino evolutivo, un ritmo personal de aprendizaje. Debemos dejar claro la diferencia entre entender, que se queda en el nivel mental únicamente, y comprender, que ocurre cuando esa experiencia tu también la has sentido. No es lo mismo que te expliquen lo que duele tener piedras en el riñón, ha haberlo vivido uno en propia experiencia. Cada vez hay mas personas con la capacidad de comprender las situaciones en las que se encuentran los demás, entonces se realiza una unión entre ellos, creando lazos de afinidad, cuando más experiencias y situaciones has vivido de forma consciente, mayor comprensión se puede tener. Esto es la autentica sabiduría y es la fuente del amor universal.




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Escrito por Sergio.
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martes, julio 8

El poder de la PALABRA.



Las personas disponemos gracias a nuestro cuerpo físico, de diferentes capacidades o poderes con los que podemos actuar. Al decir “poder” me refiero a que podemos hacer cosas con ellos. Una de estas capacidades, con mas importancia, es el poder de la palabra, cuando mejor sepamos utilizarla mas grandes serán las cosas que podamos hacer con ella. En el caso contrario, si no tenemos el control para utilizarla correctamente puede volverse contra nosotros, arruinar nuestras vidas y la de los demás. La palabra tiene un poder destructor enorme, cuando es utilizada sin pensar, sin control, pero cuando uno tiene la capacidad de dirigirla puede crear, ayudar y construir.
Es importante que entre, el camino de los pensamientos que surgen en nuestra mente y la consecuencia de estos, ósea lo que decimos, creemos un espacio intermedio en el que seamos capaces de discernir, haciendo una especie de criba entre lo que vale la pena que digamos y lo que es mejor callarse.



Para esto podemos revisar estos tres puntos:
1.. Que sea verdad. Son muchas las cosas que pensamos con muy pocos datos en nuestro poder sobre otras personas, presuponiendo e imaginando demasiadas historias e intenciones. De esta manera llegamos a creer lo que pensamos, entonces nos sentimos en posesión de la verdad absoluta, por lo que creemos que al tener la razón, tenemos el derecho a decir lo que queramos e incluso en muchas ocasiones creemos estar en el deber de poner a esa persona en su sitio, como si fuéramos los abanderados de la sociedad, pero es mentira lo hacemos por nosotros, por nuestra rabia y tensión que no controlamos. Juzgamos, criticamos, insultamos y condenamos como si fuéramos jueces omniscientes con una visión total. Un consejo: no nos creamos todo lo que pensamos de una forma rígida, como si la única opción buena fuera la nuestra, dejemos puertas abiertas a otros puntos de vista, teniendo una visión mas amplia.

Un cuento: Una mujer estaba en la estación esperando a que llegara el tren, como aun quedaba tiempo, se compro un paquete de galletitas saladas de lamarca que mas le gustaba para disfrutarlas mientras esperaba la llegada del tren y se sentó en un banco. Al momento llego un joven sentándose en el otro lado del banco, ella al verlo empezó a pensar que menuda pinta con la barba y el pelo largo, ya estaba juzgándolo. El muchacho cogió el paquete de galletas que había entre los dos en el banco y comió una. La mujer al ver esto cogió otra galleta mirándole con rabia mientras no paraba de pensar que ese muchacho era un sinvergüenza y un caradura. El muchacho sin embargo la miraba con una sonrisa dulce y cogió otra galleta, ella con mas rabia volvió a coger otra con los mismos pensamientos hacia el, condenándole a todo tipo de males. El sin embargo le devolvía la mirada con una sonrisa y cogia otra galleta. Esto se fue repitiendo hasta que llego la última galleta. No será capaz de cojerla este melenudo sin trabajo y hippie, pensaba la mujer. El muchacho la cogió, la partió por la mitad y le ofreció una parte al mujer. Esta no se contuvo ya, se levanto de golpe y echando pestes se fue a por el tren que estaba llegando. Una vez ya sentada en su asiento del tren, no podía parar de pensar en el muchacho imaginando todo tipo de cosas sobre el, llena de rabia y tensión. Ni tan siquiera podía ver el paisaje desde el tren como tanto le gustaba, así que decidió coger una revista de su bolso para ver si así podía parar de pensar. Cual fue su sorpresa cuando buscando en su bolso descubrió el paquete de galletas que había comprado antes y con toda su vergüenza comprendió que había estado comiendo las galletas del muchacho.



2.. Que no hagamos daño a nadie. Lo que decimos puede causar grades males en las personas, quedando grabado en su memoria y causando sufrimiento incluso para el resto de sus vidas. Las palabras mal dichas e inoportunas, son como si claváramos clavos en una puerta de madera, una vez clavados, dichas las palabras, podríamos retirarlos todos, pedir mil veces perdón, pero el agujero quedaría dejando la puerta estropeada, el dolor y el registro en la memoria queda creando un malestar interno.



3.. Que sirva para solucionar o mejorar las cosas. No será mejor que cuando abrimos la boca salgan rosas en vez de piedras. Por lo general cuando nos enfadamos perdemos el control y hablamos desde la tensión, en esos momentos no buscamos la resolución del conflicto que seria lo correcto, sino que nos quedamos atrapados en la emoción, en la rabia, echando mas leña al fuego de la furia con cada frase que decimos. Debemos buscar las palabras adecuadas para encontrar soluciones y no atascarnos en reproches, juicios o insultos.

Así pues si creamos el hábito de revisar estos tres puntos: que sea verdad, que no haga daño y que solucionen, poco a poco ganaremos en coherencia y prudencia, poniendo orden y armonía en nuestras vidas.
También es importante al utilizar la palabra hablar con propiedad. La mente constantemente nos manipula y después nosotros a los demás, para conseguir lo que quiere, por lo que es importante buscar la sinceridad, claridad y sencillez.
Cierto día estaba con mi mujer y con mis hijos en un parque de atracciones, serian las ocho de la tarde más o menos, y empezaba a estar cansado. Empecé a decir que ya era tarde para los niños, que nos fuéramos ya, que si iban a cenar tarde y otras cosas. Me di cuenta que como estaba cansado y quería irme, me apoyaba en mis hijos para conseguir lo que quería, pero en ningún momento dije la verdad: estaba cansado. Era capaz de creerme lo que yo decia y discutir por eso. Este tipo de cosas las hacemos muchas veces, cuando queremos que parezca tarde decimos: “eran casi las ocho” , cuando igual son las ocho menos veinte. Otras veces decimos:”habia mucha gente en la sala y no cabía ni una mosca” diciéndolo de una forma que no damos información clara, pues depende, cinco personas en una cabina de teléfonos es mucha gente, pero en un estadio de futbol es poca.

Otro consejo no repitas muchas veces lo mismo, pierde fuerza e interés lo que dices, también transmite inseguridad. Busca el equilibrio hablando lo justo y necesario.



Por ultimo al hablar de la palabra, es muy importante también la ausencia de esta, el saber escuchar. Esto es muy complicado pues cuando alguien nos habla nuestra mente escucha unos momentos, otros hace comentarios sobre lo que ha oido, otros se va a la compra de después, al trabajo, a las vacaciones... Al final de 15 minutos de charla igual hemos estado presente 5 minutos. Muchas personas no tienen la capacidad de dejar en el pensamiento las palabras y no pueden evitar decirlo, interrumpiendo constantemente al que habla, como si “lo único que importa es lo que yo pienso”. Debemos tener en cuenta que uno aprende al escuchar, por lo que debemos desarrollar esta capacidad.
Hay un dicho muy bonito que dice: “Dios nos ha dado dos orejas y una lengua, para que escuchemos el doble de lo que hablamos”

Intenta poner atención cuando hablas, sinceramente observa cual es la intención de tus palabras: crear ( soluciones, alegría, ayudar, paz) o destruir ( con tensión, dolor, desorden, egoísmo)



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Escrito por Sergio.
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domingo, junio 15

Respiración: puerta al vida, puerta a la consciencia.



La respiración es una de las cosas mas importantes de las que tenemos que cuidar en la vida, totalmente al contrario suele ocurrir, pues es común que nadie le de importancia ni atención. A través de ella podemos abrir la puerta de la consciencia, accediendo al aquí y ahora, consiguiendo una mayor presencia, atención y disfrute en lo que se hace.
Podemos pasar días enteros sin comer ni beber, pero si estuviéramos unos minutos sin respirar moriríamos, esto nos dice la total necesidad que tiene en nosotros. A través de la respiración entran alrededor de dos tercios de la energía que necesitamos.
La naturaleza con su gran sabiduría , nos hace sentir placer en las cosas que necesitamos para subsistir, disfrutamos al comer, beber, dormir, con las relaciones sexuales... todo esto lo hace para que la especie humana sobreviva y se preserve. Pues si con todas estas cosa hay placer y disfrute, imagínate la respiración siendo lo mas importante, la cantidad de sensaciones agradables y poderosas que nos transmite. Pero para acceder a este mundo de sensaciones internas hay sobre todo una condición: “atención consciente”.
Nuestra mente es como un saltamontes inquieto, no para, salta constantemente de un pensamiento a otro, esta en el supermercado, al segundo siguiente en el trabajo, luego en el cine, luego en la comida de antes, al segundo en lo que hará para cenar, luego tomando un café por la tarde con un amigo... no para. Esto nos pasa constantemente así que para poder dirigirla debemos empezar por utilizar técnica de yoga de respiración consiguiendo poco a poco mas dominio sobre la mente y dirigiendo nuestra atención allí donde nosotros queramos. La respiración que utilizamos normalmente es una respiración automática, en el momento que se le da una atención profunda, la convertimos en algo mágico, con un gran poder, el poder de estar donde se esta y de sentir la fuerza del presente.
Generalmente la persona utiliza muy poca capacidad de los pulmones, respirando solo con la parte alta de los pulmones, el tórax. Esta forma funciona con una respiración entrecortada y rápida, activando el circuito nervioso simpático, en el cual se tensan los músculos y el cuerpo, estando totalmente alerta y duros, como un gato cuando eriza todo el cuerpo. Esta bien cuando estamos en una situación de peligro y tenemos que actuar con mucha rapidez, lo malo es que estas situaciones no suelen pasar prácticamente y el cuerpo se ha habituado a estar en tensión constante, ni al dormir descansa.
Otra respiración seria con la parte baja de los pulmones, con la zona abdominal, siendo mas alargada y suave al tener mayor capacidad, esta forma activa el sistema nervioso parasimpático. En este los músculos y el cuerpo se relajan, teniendo mayor capacidad de concentración y un pensamiento mas amplio y claro.
Para finalizar tenemos la respiración yoguica donde se juntan las dos respiraciones, alta y baja, torácica y abdominal, consiguiendo una mayor capacidad pulmonar para respirar, por lo que el cuerpo recibe de forma suave mayor cantidad de oxigeno, activando el sistema nervioso parasimpático, llevando salud al cuerpo y a nuestra vida.
Dependiendo que forma de respirar utilicemos, pondremos en marcha un sistema nervioso u otro, dependiendo en el que estemos, simpatico o parasimpático, nuestra mente y los pensamientos funcionaran de una forma alterada, rápida y tensa o funcionara de forma relajada, con mayor claridad y menos miedo.
Recuerda que la vida es la percepción que tiene nuestra mente del entorno, de los hechos y situaciones, como recibe a través de los sentidos lo que ocurre a nuestro alrededor, procesando la información. Así pues dependiendo como esta nuestra mente, seremos mas o menos felices, tendremos mas posibilidades de tomar mejores decisiones y solucionar los problemas que se nos presentan, siendo mas creativos. Recuerda para dirigir nuestra mente el camino se encuentra en la respiración.
Te voy a proponer varias técnicas de respiración, es importante que pongas toda la atención que puedas en lo que haces, si la mente se va la vuelves a traer a la respiración, es normal que esto pase pues lleva toda la vida yéndose donde quiere cuando quiere, así que no te enfades y sin mas trae tu atención donde estas. También es importante que tengas una actitud de agradecimiento, el aire que entra te da la vida , te llena de fuerza, de energía al cogerlo y de paz, de serenidad al soltarlo.
Para empezar es bueno siempre coger una posición cómoda con los ojos cerrados para que consigas concentrarte mejor. Puedes tumbarte sobre una manta doblada en el suelo, separando un poco las piernas y los brazos. Puedes sentarte en un silla con las manos sobre los muslos y con la espalda recta. O puedes utilizar la postura del loto, sentado en el suelo con las piernas cruzadas y la espalda recta. Para empezar te aconsejo una de las primeras, son mas sencillas y aquí no tienes que competir, ni estar incomodo, has de disfrutar.

1ª Parte: Pon atención de abajo hacia arriba en el cuerpo y vas relajando: los pies, piernas, espalda, manos, brazos, boca, ojos, entrecejo y alisa la frente. Ahora el cuerpo esta cómodo y relajándose. Pon atención en tu respiración es suave o entrecortada; en la boca del estomago, esta duro, tenso o relajado, así obtenemos información de cómo llevamos el día y como estamos.

2ª Parte: Siempre busca la comodidad en los tiempos y repeticiones, yo pongo un consejo pero cada uno tiene que ver lo que necesita.
Empieza a respirar de forma suave con la parte baja de los pulmones, con la zona abdominal. Pon total atención, sintiéndolo. Puedes estar unos cinco minutos con esta , así movilizaras el diafragma o puedes contar 30 respiraciones.
Expulsando el aire completamente del abdomen sigue con la parte alta, el tórax, sintiendo las costillas como se expanden hacia los lados y arriba. Ahora la parte baja abdominal no se mueve. Repite este ejercicio unas 15 veces.
Expulsando totalmente el aire del tórax, unifica las dos respiraciones haciendo la respiración completa o yoguica. Siempre empieza cogiendo aire de abajo hacia arriba, primero llenas la parte baja y luego la alta. Al expulsar el aire hazlo de forma inversa, primero la parte alta y luego la baja. Intenta hcer las cosas a gusto, no busques la perfección, si disfrutas y lo haces con cariño. Poco a poco dominaras la técnica. Repite este ejercicio unas 15 veces o cinco min.
3ª Parte: Utiliza cualquiera de estas variantes de respiración completa, te recomiendo que empieces por las primeras pues son mas sencillas.
Coge el aire de forma normal, retienes 2 segundos con los pulmones llenos y lo sueltas tan despacio como puedas, sintiendo como si todo tu cuerpo se deshinchara. Repite este ejercicio unas 15 veces.
Coge el aire de forma normal, retienes 2 segundos con los pulmones llenos, sueltas 2 seg. retienes 2 seg. suelta 2 seg. Así hasta tirar todo el aire. Repite este ejercicio unas 15 veces o cinco min.
Coge el aire en 4 seg. Retienes en 4 se. Y sueltas en 8 seg. Repite este ejercicio unas 15 veces o cinco min.
Respiración cuadrada: Coge el aire en 4 seg. Retienes con pulmones llenos 4 seg. Suelta en 4 seg. Retienes en vacío en 4 seg. Repite este ejercicio unas 15 veces o cinco min. ( pautas 1-1-1-1 )
Respiración rectangular: Coge el aire en 4 seg. Retienes con pulmones llenos 2 seg. Suelta en 4 seg. Retienes en vacío en 2 seg. Repite este ejercicio unas 15 veces o cinco min. ( pautas 2-1-2-1 )
4ª Parte: Respira de forma normal sin pautas de tiempo, observando como esta el cuerpo, las emociones, los pensamientos, ¿están igual que al principio? Siente la sensación de energía por diferentes parte del cuerpo.
Ya puedes abrir los ojos.







Escrito por Sergio.

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CUENTO: " La cabrita"



PARTE 1

En un hermoso valle junto a la ladera de una alta montaña, vivía un matrimonio de campesinos con cuatro hijos pequeños. Era una familia sencilla y humilde que trabajaban duro en el campo para subsistir, mientras los hijos jugaban, cantaban y disfrutaban de la naturaleza.
Un día que el padre había ido el pueblo a comprar unas cosas volvió con una sorpresa, era una cabrita muy bonita y salada, de color negro y algunas manchitas blancas repartidas por el lomo, sus ojos brillaban como dos estrellas en la noche. El pequeño de la casa, al que llamaban Monchito, como no sabia decir cabrita, la llamaba “brita”, así que decidieron ponerle este nombre cariñoso y gracioso como ella. Para toda la familia su llegada les lleno de alegría, los niños no paraban de jugar con ella, les divertía mucho como iba a pillarlos y envestirlos con su cuernecitos, todos corrían y le animaban riéndole las gracias. Ella se sentía querida y apreciada.
Cuando veía que los niños no le hacían caso y se sentía sola llamaba su atención corriendo a envestirlos, estos como les pillaba desprevenidos se sobresaltaban y todos reían, que feliz era. Poco a poco fue creándose en ella el habito de embestir para sentirse parte de todos, era su forma de decir: “oye que estoy aquí”. Para Brita nunca era suficiente, aunque jugaran con ella todo el día, al ver que no le hacían caso embestía, siempre quería mas.
Paso pues que Brita creció reforzando estos hábitos de embestir, para jugar y llamar la atención, pasando a formar parte de su forma de vida. Brita no podía evitar parar de embestir, pero hacia tiempo que había dejado de ser gracioso esto para toda la familia, pues los golpecitos que antes eran suaves y con uno cuernecitos chiquitines, ahora eran dados con una cabra fuerte y de una gran cornamenta, hacían mucho daño. Así todos los niños fueron perdiendo las ganas de jugar con ella, pues terminaban siempre con el cuerpo lleno de morados y mucho dolor.
Monchito, aun siendo el más pequeño y al que más le impactaban los golpes por su poco peso, seguía acercándose a ella para tocarla y acariciarla, pero en el momento que se descuidaba un poco, Brita le golpeaba con los cuernos tirandole al suelo y llenándole de dolor. El aun teniendo menos conocimiento que los demás, entendía que Brita no podía evitarlo, veía que el envestir estaba metido dentro de su conducta, y como no podía verla sola y triste seguía acercándose. Él confiaba en ella, sabia que podía cambiar. Seguía insistiendo en estar con ella esperando que despertara, que se diera cuenta que ya no era gracioso, pero las cosas no cambiaban.
Poco a poco fue cogiendo miedo a estar con ella, y esto se notaba pues cuando estaban juntos, a él le costaba mucho sonreír, estaba tenso como si esperara la embestida.
Cierto día que estaba con ella y se puso a observar el vuelo de un mariposa posándose en las flores que habían junto a él, Brita arremetió con fuerza y como estaba descuidado el golpe fue tremendo, tirandole al suelo con mucha dureza, allí se quedo aturdido, tirado en tierra y llorando. Allí es donde decidió que no volvería nunca mas a acercarse a Brita. Entendía que Brita no podía evitar embestir a los que tenia alrededor, pero también comprendía que el no podía seguir así, estaba últimamente triste y dolorido, se estaba quedando sin fuerzas en intentar algo que debía cambiar Brita, el no podía hacerlo.
Al no acercarse ya Monchito, Brita se fue consumiendo, siempre estaba sola, deseando que alguien estuviera con ella y cuando pasaba alguien cerca golpeaba con mas dureza, intentando en vano, que así con mas fuerza volverían las risas y los juegos. Estaba equivocada, aunque pudiera golpear con la fuerza del toro, ese no era el camino, esas no eran las formas de recuperar su aprecio, su atención.
Incluso en cierto momento olvido el porqué de embestir, y ya le salía de forma automática, como si tuviera dentro un resorte donde cualquier motivo lo disparaba. Las causas que podían activar este dispositivo eran infinitas: por llevar un jersey rojo le encendía, por estar de pie le recordaba un tronco, por estar sentados no le hacían caso, por mirar al cielo no querían jugar, por mirar al suelo la ignoraban, por gritar, por reír, por correr.... por infinidad de estímulos sin razón. Cualquier excusa activaba un fuego sin poder parar la reacción de embestir, le encendía dentro una fuerza que era incapaz de controlar y de la cual ella no se daba cuenta, dejándose llevar totalmente y no siendo capaz de terminar con las cornadas.
Así poco a poco fue cada vez estando mas separada y sola, cuando estaba en medio de los demás había tensión. Nadie estaba tranquilo esperando, y en algunos casos provocando la embestida, pues ya no la trataban con cariño, no podían, tenían demasiados morados en el cuerpo por los golpes recibidos para tratarla con amor. Recordaban lo hermosa y salada que era, como había cambiado tanto, esto les llenaba de pena. Así, incluso el trato por parte de todos hacia ella llego a ser desagradable, se ponían nervioso por cosas que no eran importantes, ellos tampoco podían evitar ya comportarse de esta manera, dentro de ellos había dolor, tristeza, miedo y rabia contenida.
Cierto día estaba, ya como era habitual, sola en su cuadrita escuchando las voces de fondo de toda la familia, riendo y hablando entre ellos, y recordaba.
Recordaba aquel tiempo en el que toda la familia se juntó para hacerle un sitio para dormir y que estuviera calientita. Todos los niños llevaban paja, mantas, cubos... y así le hicieron entre canciones y risas, con mucho amor una cuadrita para ella.
Recordaba cuando el campesino la llevaba siempre orgulloso a todos los sitios, a trabajar, al campo, al pueblo, siempre enseñándola a todos. Luego empezaron las embestidas primero hacia él, incluso delante de sus amigos y familiares, luego a estos también, dejándole una gran tristeza al campesino. Ahora ya no llevaba a Brita a ninguna parte. Para él había sido muy doloroso, muchas veces quería cerrar los ojos, para no ver, le dolía como habían cambiado las cosas, se resistía a aceptar esa realidad, quería estar ciego. Alguna vez la volvía a sacar a pasear para que andara, pero ya no sonreía, y cuando se despistaba, Brita embestía golpeándolo, entonces el se alejaba mas y brita golpeaba mas fuerte entonces. De vez en cuando, la veía a lo lejos sola y triste, pensaba ir y acariciarla, entonces veía sus moratones y el dolor que le causaban, y algo le clavaba los pies en tierra, impidiéndole acercarse.
Escuchaba como la mujer del campesino trataba con cariño y cuidaba de todos los niños, siempre había sido una mujer que se ocupaba de los demás. Recordaba cuando ella le traía antes la cómoda a su cuadrita. Como mientras Brita se la comía, le acariciaba el lomo y le cantaba canciones dulces. Ahora dejaba la comida y salía rápidamente, así evitaba las embestidas. Brita pensaba porque había cambiado tanto esa mujer con ella. Estaba ciega, no podía ver.
Recordaba cuando todos los niños jugaban con ella, abrazándola y riendo, ahora ya prácticamente no los veía, y cuado estaban cerca pasaban rápidamente sin parar.
Cuanto cariño había recibido de todo el mundo y no había sido capaz de apreciarlo. Sin tener ni idea se encontraba ante lo que más había huido toda su vida. No se podía decir que fuera culpable de eso, pues en gran medida y de forma inconsciente no había podido evitarlo. Había tocado fondo, llena de dolor y de pena se dio cuenta:
Estaba total y absolutamente “SOLA”.



PARTE 2.

Brita paso toda esa noche observando la luna y hablándole, fue una noche llena de tristeza pero muy hermosa, esa noche accedió a una parte muy profunda de ella misma donde solo existía verdad. Era como si el dolor que sentía hubiera derribado todas las barreras de tensión, rabia y miedo que la cubrían, abriendo así una gran puerta a la comprensión, llenándola de paz. Desde aquí había observando toda su vida y despertó, comprendió en ese momento que no era hora de justificarse, que no era hora de juzgarse y machacarse, era hora de cambiar. Tomo entonces la decisión más importante y firme de toda su vida:
“Conseguiría evitar hacer mas dolor, conseguiría llevar amor y alegría allí donde fuera, conseguiría ser FELIZ”.
Empezó con una determinación absoluta haciendo un camino de cambio, de darse cuenta donde se equivocaba, de todas las cosas que causaban sufrimiento en ella misma y en los demás, de cuantas cosas habían fuera que le molestaban indicándole dentro de ella ese interruptor, ese reflejo interno dañado que había que arreglar, para no saltar embistiendo. Y así fue consiguiendo un conocimiento de ella misma muy profundo, basado en la verdad, no en reflejos y mentiras.
Brita tenia un montón de cualidades y aptitudes buenas, lo que pasa es que estaban escondidas debajo de esas tensiones, de ese miedo, de ese dolor, de esa embestida. Era fuerte, tenia una voluntad grande, mucho coraje. Iba a darse a los demás sin esperar nada a cambio, así es como ocurre el verdadero milagro, porque te das confiando plenamente y recibes todo al darlo, en sensaciones que surgen dentro, en amor.
Era un día hermoso y soleado, todos los niños jugaban fuera y salió de su cuadrita con alegría. Se fue acercando a todos como gritándoles que había cambiado, que no quería hacerles daño. Todos salieron corriendo al verla, Monchito es el que más aguanto pero cuando vio que todos corrían, no pudo evitarlo y también corrió.
Sabia que ahora le tocaba recuperar la confianza de todos los demás, sabia que iba a ser duro. Tenia claro que al acercarse a ellos las cosas podrían complicarse, llevándose malas palabras o esquivándola, pues entendía que podía quedar miedo y temor de que les diera una cornada, pero si algo tenia brita era “coraje” y esto no la pararía. Los comprendía y sabia que en el fondo ellos también querían acercarse a ella y abrazarla, pero para eso era necesario que se liberaran del miedo.
Hacia falta tiempo, y ella con paciencia y constancia, conseguiría volver a conquistar el corazón de ella misma y de los demás. Ella lo sabia
Había veces que caía en la desesperación, como el día que estaba Monchito solo y ella se acerco con un florerita en la boca para dársela, pero él al verla corrió, ella también iba detrás de él pero entonces entro en su casa y cerro la puerta, dejándola fuera suspirando con fuerza mientras la flor le caía de la boca. En estos momentos se acordaba de lo mal que estaba antes, no quería volver a esa soledad, a ese golpear sin mas. Entonces se daba cuenta que si había avanzado, aun le quedaba mucho camino pero ella si que había recorrido un buen tramo, aunque los demás aun no lo vieran. Sabia que esta dirección era la correcta, la que le iba a llevar a vivir en el amor, a vivir en la alegría, o simplemente podíamos decir a “VIVIR” en mayúsculas.
Una tarde estaba bajo un almendro sintiendo el aire en sus orejas y el sol en su lomo, que bien se estaba. Desde que tenia claro lo que quería había conseguido un estado de confianza y de seguridad, con el cual en algunos momentos sentía chispazos de vida, de felicidad. Este era uno de esos, estaba a gusto viendo a los lejos los niños jugar y reír. Al verlos veía como el mayor protegía y cuidaba a los demás, como el más pequeño confiaba en el dejándose guiar, veía luz en ellos y sentía amor dentro de ella. Tiempo y constancia, ella lo sabia.
El descubrimiento sobre ella misma que más fuerza le había dado, fue cuando con toda claridad vio la cantidad de amor que tenia dentro para dar, sabia que cometía errores como todos, pero dentro de ella estaba la necesidad de dar amor y esto la conectaba con el poder Dios, así sabia que absolutamente nada le impediría alcanzar su destino. El amor hacia que brillara, y en los demás se iban destruyendo poco a poco las barreras de la desconfianza.
Otro de sus grandes descubrimientos ocurrió al ser capaz de ver el aspecto positivo en los demás, pues consiguió también verlo en ella; al no buscar la pega en los demás, tampoco buscaba la pega en ella; al no buscar el miedo y tensión en los demás, tampoco lo encontraba en ella; al encontrar la belleza y el aspecto divino en los demás, también lo sentía en ella, haciéndolo cada vez más grande. Así vio que tal y como actuaba con los demás actuaba con ella misma, y fue consiguiendo un estado de amistad, de armonía con ella misma, con los demás, con su entorno y con su vida.
Cierto el día el pequeño de la casa estaba llorando solo en el valle, una discusión con uno de sus hermanos lo había puesto muy triste, no era algo normal entre ellos pero de vez en cuando pasaba.
De repente Monchito sintió algo que se frotaba en su hombro, al volverse descubrió que era Brita, el primer impulso fue correr, pero entonces le miro a los ojos y vio un brillo que salía del centro de su corazón. Él siguió mirando a la cabrita ya con mas confianza y entonces descubrió que en la boca llevaba un ramillete de flores. Enseguida supo que Brita lo había conseguido, en el fondo él siempre había confiado en ella, ya no venia a golpear, si no a darle el regalo más hermoso que existía, “amor incondicional”. El niño la abrazo lleno de alegría, volvían a estar unidos. El no pudo apreciar como en ese momento a Brita le caían lagrimas de los ojos, estaba feliz.
Poco a poco, Brita fue acercándose a los demás miembros de la familia, sin apretar, sin exigir. Simplemente, de forma lenta y calmada, se ponía a una distancia de ellos en la que no se sintieran amenazados, allí se sentaba y esperaba. Ellos empezaron a darse cuenta que Brita era diferente , veían que brillaba, como si una luz le saliera desde dentro, llenándola de paz y armonía. Así fue como todos volvieron a confiar en ella, borrando el miedo y el rencor.
Brita no hubiera podido andar este camino lleno de cuestas muy difíciles y bajadas pronunciadas, si no hubiera sido por la gran fuerza y voluntad que tenia, solo tenia que dirigirla en la dirección correcta, de forma humilde y sencilla. Toda la fuerza y tozudez que antes utilizaba en dar golpes incorrectos, ahora las había utilizado bien dirigidas creándose un propósito cada vez más grande, un propósito divino.
Poco a poco, poco a poco Brita fue consiguiendo cambiar, poco a poco iba ganando en paz, poco a poco iba descubriendo el amor verdadero. Al acercarse a alguien ya no veía donde golpear, sino la parte hermosa, la parte positiva, el aspecto divino que hay dentro de cada uno, esto le hacia multiplicar la fuerza, no por el doble, ni por el triple sino por muchísimo mas, pues esto hacia que se conectara con una energía divina llena de amor para dar.
Cierto día el campesino llego cuando anochecía muy cansado, brita lo veía a lo lejos, sintiendo amor hacia él, era un buen hombre. Entonces este tropezó con una piedra y se golpeo con una roca, no se levantaba. Brita corrió hacia él, al llegar vio que estaba sangrando inconsciente en el suelo, cogió su sombrero y lo llevo corriendo en busca del pequeño de la familia. La noche había llegado rápidamente, por lo que no se veía nada, hacia mucho frió.
El niño al ver a brita se acerco, como no distinguía lo que llevaba brita en la boca, cogió luz y se acerco a ella. Al ver el sombrero de su padre llamo rápidamente a toda la familia.

Él confiaba plenamente en Brita así que dijo a todos que a su padre le había pasado algo, que cogieran luces y Brita les conduciría hasta él. Así lo hicieron, todos fueron detrás de ella en la oscuridad de la noche y con las pocas luces que llevaban. Al rato de andar tropezando con piedras vieron al padre, en el suelo inconsciente y sangrando. Lo taparon con una manta y lo cogieron, todos querían ayudar, así lo llevaron a casa, lo tumbaron en la cama, le curaron las heridas y fue recuperando el calor del cuerpo. Estaba dolorido pero se recuperaría. Unas horas mas allí tumbado y podría haber muerto de frío.
Todos los niños volvían a jugar con ella, el campesino la llevaba siempre al campo y cuando le llevaba comida la madre de la familia, le acariciaba cantándole canciones muy hermosas. Cuando estaban juntos todos reían y cantaban.
Brita era “FELIZ”.






“CUANDO EL DESEO ES SINCERO Y LA INTENCIÓN CORRECTA, LLEGA UNA FUERZA DESDE LO MAS PROFUNDO DE NUESTRO SER, QUE NOS EMPUJA, QUE NOS LLEVA AYUDÁNDONOS A NO CAER ANTE NUESTROS FRACASOS Y ERRORES, DÁNDONOS FUERZA PARA SEGUIR Y ALCANZAR NUESTRA META”



COMENTARIO:
Todas las personas llevamos dentro cargas emocionales, patrones de conducta automáticos, necesidades, carencias... que hemos ido cargando en nuestro pasado, en general muchas cosas que debemos cambiar y superar, pues nos crean desequilibrios internos. La diferencia que hay entre unas personas y otras es el grado de fuerza que ejercen estas tensiones internas en nosotros, con un grado bajo podremos vivir con mayor tranquilidad reinando la coherencia y la armonía en nuestras vidas. Pero las personas que tienen un grado alto de tensión interna, viven en un conflicto continuo, pues esa guerra que llevan dentro la trasladan allí donde se encuentran. Este malestar que hay dentro, condiciona a la hora de percibir lo externo, al tener las emociones alteradas, estas dirigen a la mente haciendo que procese la información que le llega del entorno de forma errónea, buscando excusas constantemente fuera de cosas que no valen la pena y sin importancia para sacar ese conflicto interno que no les deja vivir en paz. Esta personas se suelen sentir vivas con la emoción del conflicto en si, por lo que constantemente añaden leña al fuego sin intentar seguir el camino correcto, el de la resolución del conflicto.
Para las personas así, su vida a sido una guerra continua desde dentro hacia fuera, siempre han echado la culpa a los demás de todo lo que pasaba en sus vidas y así es imposible solucionar todo ese dolor interno. Al final se quedan solas, las personas se van alejando pues lo único que les causan es dolor y problemas.
Estas personas deberían parar y pensar:
“ En todas las situaciones de conflicto, en mi trabajo, en mi familia, en mis vacaciones, conduciendo.... ¿cual es el denominador común?, que elemento se repite en todas ellas”
Si uno es sincero, la respuesta será:
“YO MISMO”



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Escrito por Sergio.

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