viernes, enero 23

EL PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD





" Acabo de salir de clase de yoga. Hoy hemos hablado del “principio de
responsabilidad” y me he puesto a escribir estas palabras porque me
apetece compartir con vosotros la repercusión que éste ha tenido en mi
vida.
La primera vez que lo escuché me impactó de tal manera que le tuve que
dar un par de vueltas, y cuando lo comprendí supuso….la palabra que me
brota es “libertad”, significó tal cambio de actitud que hoy en día todavía
me emociono al recordarlo. Si es que fue como haber estado caminando en
dirección contraria, y darme cuenta de que no eran los otros los que me
hacían estar en situación de riesgo, sino que era yo quien elegía esa
dirección, y estaba en mis manos el simplemente girar el volante para
darme cuenta de que hay más vida en otras direcciones y que, para bien y
para mal, puedo yo misma elegir la dirección ; y aunque pueda sonar
contradictorio me dio una sensación de libertad que no había sentido hasta
entonces.
Sé que suena rosa, pero es que las consecuencias de ese cambio de actitud
victimista a “ dueño de tu vida” fueron tan inmediatas que me parecía
tener una nueva vida y… bueno, no tengo palabras para describirlo.
Me sirvió también la definición que nos daba Juanjo un día de que la
responsabilidad significa “ responder con habilidad” y es que mirado así
casi te dan ganas de empezar a ser responsable ya! Por otro lado, es cierto,
o al menos a mi así me lo parece, que este principio no entiende de
situaciones favorables o desfavorables, con lo que entiendo que en
situaciones seriamente desfavorables me puede resultar más doloroso
aplicarlo, pero no porque deje de ser válido sino porque lo que duele es
más difícil de aceptar como propio. Pero francamente siento que el
interiorizar este principio nos brinda la oportunidad, aún en ocasiones
dolorosas, de crecer.
También he comprendido esta semana que no tengo por qué esperar a
situaciones dramáticas ni grandiosas para aprender, sino que mi día a día
me brinda una oportunidad fantástica por las mil ocasiones que me ofrece
para pasar de niña a adulta"



Olatz Martiarena.





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Limpieza de intestinos.



SHANK PRAKSHALAN
Limpieza del tubo digestivo


Shank Prakshalan consiste en limpiar todo el tubo digestivo desde el
estómago hasta el ano mediante la ingestión de agua templada con sal y
unos sencillos ejercicios.


El principal motivo de una acumulación de residuos en el intestino que con
el tiempo se descompone, es una alimentación insana (alimentos en mal
estado) y/o una dieta incorrecta, que unido a una disminución del
peristaltismo (estreñimiento), fruto del sedentarismo y estrés, impide una
normal evacuación de lo que comemos.
Esta comida pegada a las paredes de nuestros intestinos suele ser la causa
de diversos malestares y dolencias, desde dolores de cabeza hasta
enfermedades más graves.


El método ideal, por ser el más natural para la limpieza de estos órganos,
es el Shank Prakshalan. Con este sistema se limpia todo el tubo digestivo
de sedimentos y costras a excepción del apéndice. Aparte de evitar o curar
las dolencias anteriormente mencionadas, Shank Prakshalan mejora la
digestión, corrige el estreñimiento, actúa como estimulante de la actividad
del páncreas, regula las funciones metabólicas, y purifica el riego
sanguíneo y linfático.
Realizamos la limpieza a lo largo de la mañana durante unas 3 horas. Nos juntamos gente de todas las edades, practicantes de yoga o no,
quien más, quien menos, consiguió sacarle “brillo” a sus cañerías.
Quizás, lo más sorprendente de la práctica es el hecho de que uno es
capaz de decidir cuándo empieza y acaba el proceso a voluntad; cuando
las funciones del sistema digestivo son involuntarias. Como en toda
práctica de yoga, durante la limpieza uno siente la sensación de control
sobre el cuerpo físico. Mediante la atenta observación puede sentirse el
recorrido que sigue el agua dentro del cuerpo mientras se le ayuda a bajar
gracias a los ejercicios.

Una vez terminada la limpieza, es importante la comida posterior. Debe
consistir en un arroz muy espeso acompañado de abundante mantequilla
y una manzana asada (procurando no beber agua). Con esta comida,
además de parar el proceso, se recupera la flora intestinal.
Es necesario que seamos conscientes de que sólo tenemos este cuerpo
físico y que debemos procurar cuidarlo para que nos dure el mayor tiempo
posible y en las mejores condiciones. Si nuestro cuerpo físico está
deteriorado, nuestra capacidad de acción disminuye. Es responsabilidad
de cada uno cuidar de él y utilizar los medios y las herramientas de las
que dispone para eso.

Karma.


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sábado, enero 10

El cielo y el infierno.









Si te portas bien y eres bueno iras al cielo, pero si haces las cosas mal y eres malo, iras al infierno quemándote en el fuego eterno… es broma.
El cielo y el infierno están dentro de nosotros y somos también nosotros los que abrimos la puerta de uno o de otro.

Os voy a contar un cuento:

Había un importante Samurai con una gran pregunta, buscando su respuesta había viajado por todo el mundo sin encontrarla.
A sus oídos llego que en el país vecino había un gran sabio que podría respondérsela, rápidamente monto en su caballo y después de cabalgar varios días sin parar, encontró su casa.
Al llegar delante de él, se sentó y le dijo:
-Gan sabio, hay una pregunta en mí que no me deja vivir a la cual me han dicho que tu me puedes contestar:
¿Dónde están las puertas del cielo y del infierno?
El sabio le miró a los ojos fijamente y le respondió:
-Necio, quien te crees que eres para presentarte ante mi lleno de suciedad y preguntarme esa tontería de ignorante, vete y desaparece miserable.
El samurai al oír esto empezó a arderle una rabia inmensa dentro. El era un gran general que había combatido con éxito todas las batallas, con 10.000 hombres bajo sus ordenes, había tanta cólera dentro de él, tanto fuego y rabia, estaba llena de ruido y pensamientos compulsivos su cabeza. Había abierto las puertas del infierno. Automáticamente saco con toda rapidez su espada y cuando se disponía a atacar al sabio le miro el rostro, en él había paz, serenidad… de repente se lleno de silencio, comprendió y paro. Había abierto las puertas del cielo. Con gran humildad se dirigió al sabio:
-Gran sabio, que gran lección me has dado, en un instante tus palabras me han llenado de cólera y se ha desatado un fuego en mi que no podía parar, un fuego lleno e rabia y odio, así he abierto las puerta del infierno, pero al ver tu expresión, he comprendido tu enseñanza, y me has transmitido tu paz y serenidad. Esto me ha ayudado a llenarme de verdad y claridad, viendo lo ignorante e inconsciente de mi acción, llenándome de silencio y paz, así he abierto las puertas del cielo. Podría haberte matado, pero aun así lo has hecho, muchas gracias.
-Aunque me hubieras matado, abría valido la pena si con esto hubieras podido despertar- dijo el sabio.

Así pues nosotros somos los responsables de hacernos conscientes, de conocer el infierno para que no nos engañe, creyendo lo que nos transmite y trabajar todos los días para abrir las puertas de nuestro cielo.
Me levanto por la mañana y medito, así me acerco al cielo, haciéndolo grande dentro de mi, después de desayunar cojo el coche y a trabajar, mi cabeza me dice que tengo muchas cosa que hacer, me doy cuenta que me entra la prisa, que me acelero, quiero correr (infierno), decido que no, sin prisa pero sin pausa (cielo). Voy por una calle, delante de mi va un coche muy lento, parando para buscar sitio. Me altero, pienso: quieres moverte pesado (infierno), me doy cuenta y decido que no (cielo). Hay un coche detrás de mi que me pita, tiene prisa, no aguanto que me piten, ni que se peguen a mi coche, me enfado y me dan ganas de insultarle (infierno). Me doy cuenta y decido que no (cielo). Luego estoy en la cola del banco, me pone nervioso esperar, me doy cuenta y decido que no, voy a aprovechar y respirar conscientemente (cielo). Las personas que hay en la cola no paran de criticar a personal del banco, por el servicio que dan, juzgan y dicen pestes de ellos. Mis pensamientos se suman al juicio rápido, enviándoles rabia y odio también los despierto dentro de mí, me doy cuenta y decido que no…
Así muchas, muchas mas cosas, con mayor o menor grado de tensión-dolor (infierno).

Nos levantamos todos los días y ante nosotros se abre un abanico de posibilidades para atascarnos, con sufrimiento y tensiones, cuando mas sean, no nos demos cuenta y no las solucionemos, mas viviremos en el infierno. A medida que vayamos viviendo los días sin atascarnos, sin agobiarnos, haciendo las cosas lo mejor que podamos para ir superando problemas internos, acercándonos a la acción justa y necesaria con tranquilidad, sin arrastrar conflictos, viviremos en el cielo con paz y serenidad.

OM shanti.
Sergio....................................................Marut.

¿Quien manda en tí?


YOGA es UNIÓN. Pero, ¿UNIÓN con Qué? CON LO DIVINO DE UNO MISMO.


Apasionante... Pero hay un largo camino que recorrer, hasta que suceda.
Yo, desde mi limitada experiencia, no puedo hablar de la PARTE DIVINA,
pero si del punto de partida: la PARTE HUMANA , la PERSONALIDAD.


Hace algunos años, cuando todavía no había contactado con el YOGA,
tenia un gran conflicto. No entendía mi forma de proceder (de hacer, de
sentir, de pensar). ¿Como era posible que en un momento viera que:
- "Lo justo es que yo me disculpe"... y al rato pensara que fue culpa suya?
- "este problema no es para tanto"... y al día siguiente estuviera hundida?
- "voy a cuidar mi alimentación" ... y pa cenar pidiera una hamburguesa?
Me enfadaba y me decía:
"!! Que pasa ¡¡... ¿es que no tienes PERSONALIDAD?"
Y mira por donde, ..... me he dado cuenta de que es mas bien es al revés:


"LA PERSONALIDAD TIENE DEMASIADA FUERZA", ESE ES EL PROBLEMA.


La PERSONALIDAD esta formado por 3 cuerpos: físico, emocional y mental,
y cada cuerpo va por su lado. Son como 3 caballos desbocados queriendo
cada uno tirar para sí. Incluso a veces, uno mismo cambia de dirección
según le dé (hoy pienso que es blanco, y mañana lo veo negro).
Esto que me lo explicaron en YOGA, me sirvió para entender lo que pasaba
en mi. Comprendí que no debía enfadarme, sino observar y aceptar que
uno de los caballos había dirigido al jinete... en ese momento!!
En principio, debieran ser 3 instrumentos a "nuestra" disposición. ¿A que
me refiero con "nuestra"? A ESO QUE EN NOSOTROS SE DA CUENTA. A eso
al que Juanjo llama: "SENTIDO COMÚN": el jinete: la PARTE DIVINA.


Este es el camino a recorrer que citaba al principio: ir acercándonos cada
vez mas a nuestro "SENTIDO COMÚN", para que algún día sea Él quien dirija
en nosotros, siendo la PERSONALIDAD un mero súbdito que obedece. El día
que consigamos esto, habremos recorrido gran parte del camino.


Maialen A. A............................Padmayana.

Caminante no hay camino, haces camino al andar.




No hay método ni procedimiento, no hay camino ni caminante, no hay yoga ni practicante, y cuando esto se comprende no hay tampoco quien lo comprenda.

Caminando por la vida con mis chanclas y bañador y buscando el mar de la verdad llegué a un cruce de caminos con dos señales de dirección, uno ponía Pavritti y otro Nivritti; como no tenía ni idea me dejé guiar por mi intuición y escogí una de las dos opciones.

Continué caminando y la cosa se complicó aún más, ya que en el siguiente cruce de caminos volvía a haber dos señales, en una ponía Tantra y en la otra Yoga; sin mucho convencimiento tomé uno de ellos y continúe caminando y mi desesperación se acrecentó cuando vi otro cruce de caminos ¡con cinco señales!: Asthanga, Dgyana, Mantra, Kundalini y Bhakti Yoga, y volví a tomar una dirección sin mucha fe de encontrar ese mar tan anhelado y tan esquivo, y además falto de energía entre tanta decisión que la había dividido.

Cuando mi determinación inicial estaba a punto de desvanecerse llegue a la cima de una colina desde donde se veía a donde, sorprendentemente, llegaban el resto de los caminos, infinitos caminos que morían todos en un mismo mar de realidad. Mi energía casi inexistente se incrementó al zambullirme en las aguas del silencio, y al sacar la cabeza del agua y mirar a mi alrededor dejé de ver tantos caminos y solo vi uno con una señal de dirección en blanco.

Kasyapa.