martes, marzo 11

La estrella matutina




“LA ESTRELLA MATUTINA” : La sabiduría de los indios pieles rojas pieles rojas

"Cuando te levantes por la mañana, da las gracias por la luz matinal. Da las gracias por tu vida y tu vigor. Da las gracias por la comida y por la alegría de vivir. Y si por ventura no ves razón alguna para dar las gracias, ten el convencimiento de que la cosa es tuya". Wabasha (Sioux Santi)

"En mis oraciones y conversaciones, no siempre pido únicamente lo que me gustaría que sucediese, pues ningún hombre puede decir qué sabe qué es lo mejor para la humanidad. Sólo Wakan Tanka y el Abuelo saben qué es mejor, y por eso, aunque esté preocupado, mi actitud no está sumida en el miedo al futuro. Siempre someto a la voluntad de Wanka Tanka. No es fácil, y a muchos les resulta imposible. Pero yo he visto el poder de la oración, y he visto cumplidos los deseos de Dios. De modo que siempre pido que me dé Dios la sabiduría de aceptar sus modos de hacer las cosas". Fools Crow (Sioux Teton)

"La paz entra en las almas de los hombres cuando ellos se dan cuenta de su relación, su unidad, con el universo y todos sus poderes, y cuando se dan cuenta de que en el centro del Universo mora Wakan Tanka, y que este centro está realmente en todas partes, está dentro de nosotros" Alce Negro (Sioux Ogala)

Aportación de Milde Tomas.

Personas bellas



"Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades.

Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que nos llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa.

La gente bella no sale de la nada."

Elisabeth Kubler-Ross

viernes, marzo 7

Tal como la fresa sabe a fresa, así la vida sabe a felicidad

En primer lugar, la vida es buena; es buena por sí misma; el razonamiento no le hace mella. No se es feliz por viaje, riqueza, éxito, placer. Se es feliz porque se es feliz. La felicidad es el sabor mismo de la vida. Tal como la fresa sabe a fresa, la vida sabe a felicidad. El sol es bueno; la lluvia es buena; todo ruido es música.

Ver, oír, oler, gustar, tocar, toda una seguidilla de felicidades. Incluso las penas, incluso los dolores, incluso el cansancio tienen sabor a vida. Existir es bueno; no mejor que otra cosa; pues existir es todo y no existir es nada. Si así no fuera, ningún viviente duraría, ningún ser vivo nacería. Pensad que un color es una alegría para los ojos. Actuar es una alegría. Percibir también lo es y es la misma.

No estamos condenados a vivir; vivimos ávidamente. Queremos ver, tocar, jugar; queremos desplegar el mundo. Todo ser viviente es como un paseante matutino. […] Ver es querer ver. Vivir es querer vivir. Toda vida es un canto de alegría

Alain  (Émile-Auguste Chartier (1868-1951))

lunes, febrero 17

La invitación

No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con lo que tu corazón anhela.

No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa qué planetas están en cuadratura con tu Luna. Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores. Quiero saber si puedes vivir con el dolor, con el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo ni de remediarlo.

Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí y dejar que el éxtasis te penetre hasta la punta de los dedos de los pies y las manos sin que tu prudencia nos llame a ser cuidadosos, a ser realistas, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.
No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma…

Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la plateada forma de la luna llena: “¡Sí!”.

No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.

No me interesa saber a quién conoces ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.

No me interesa saber ni dónde ni cómo ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.

Quiero saber si puedes estar solo contigo y si en verdad aprecias tu propia compañía en momentos de vacío.

"La invitación" de Oriah Mountain Dreamer



miércoles, febrero 12

Cuento

El discipulo se reunió con su mentor espiritual para indagar algunos aspectos de la liberación y de aquellos que la alcanzan. Departieron durante horas. Por último, el discípulo le preguntó al maestro:

-¿Cómo es posible que un ser humano liberado pueda permanecer tan sereno a pesar de las terribles tragedias que padece la humanidad?

El mentor tomó entre las suyas las manos del perplejo discípulo, y le explicó:

-Tú estás durmiendo. Supóntelo. Sueñas que vas en un barco con otros pasajeros. De repente, el barco encalla y comienza a hundirse. Angustiado, te despiertas. Y la pregunta que yo te hago es: ¿Acaso te duermes rápidamente de nuevo para avisar a los personajes de tu sueño?